Líderes cristianos rechazan documento que califica a Israel de "estado apartheid" en Sínodo de la Iglesia de Inglaterra

Una coalición de pastores, teólogos y líderes laicos cristianos ha lanzado una declaración pública rechazando un polémico documento cristiano palestino que el Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra votó para “escuchar” y comprometerse a evaluar, a pesar de la firme oposición de los judíos.
La “Declaración contra Kairos II” hace un llamado a los cristianos de todo el mundo a rechazar lo que describe como distorsiones teológicas que están dañando las relaciones judeocristianas. Asimismo, invita a los cristianos a sumar sus nombres en señal de apoyo.
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Esta ha sido publicada en respuesta a un documento llamado “Un momento de verdad: La fe en un tiempo de genocidio”, también conocido como Kairos II, el cual fue producido por el movimiento cristiano palestino Kairos Palestina. El documento caracteriza la campaña militar de Israel en Gaza como un genocidio y a Israel como un estado colonial y de apartheid.
La coalición que se opone a Kairos II lo acusó de tener una "retórica inexacta, unilateral y peligrosa".
"Tras su lectura y consideración, sencillamente no podemos recibir a Kairos II ni respaldar ninguna audiencia sobre el mismo en un contexto cristiano, y lo rechazamos y denunciamos explícitamente.
"Dios ordena 'No hablarás contra tu prójimo falso testimonio' (Éxodo 20:16). Es nuestra convicción que Kairos II no beneficia los intereses de los cristianos palestinos y solo sirve para obstaculizar la causa de la paz, al no admitir ni reconocer las causas profundas del dolor en Gaza y en la región de Judea y Samaria, comúnmente denominada Cisjordania.
"Su lenguaje es mordaz e incluso parece racionalizar y justificar las atroces atrocidades de las facciones terroristas palestinas el 7 de octubre de 2023, las cuales han tenido consecuencias devastadoras.
"El documento acusa falsamente y sin fundamentación a Israel de genocidio en relación con su guerra contra Hamás y las facciones terroristas en Gaza para rescatar a los rehenes y destruir las capacidades de Hamás".
El Sínodo General, reunido en York, votó por un amplio margen el lunes por la mañana para "escuchar" el documento, en lugar de “recibirlo” como establecía la moción original. Tras la firme oposición de los líderes judíos, la arzobispa de Canterbury, Sarah Mullally, dijo al Sínodo que escuchar documentos como Kairos II "no significa que estemos de acuerdo con todo lo que contienen".
Regan King, un pastor de Londres que ayudó a iniciar la Declaración contra Kairos II, afirmó en un comunicado que la decisión del Sínodo de concederle “cualquier tipo de audiencia” era "asombrosa". Argumentó que la Iglesia de Inglaterra se había alejado de una tradición histórica de apoyo al pueblo judío asociada a figuras como William Wilberforce.
La Declaración contra Kairos II afirma que las promesas del pacto bíblico con el pueblo judío son duraderas, y establece que Israel tiene derecho a la legítima defensa contra el terrorismo.
Rechaza cualquier teología que considere que justifica los ataques contra Israel o que niega los lazos históricos del pueblo judío con la tierra.
"La Iglesia tiene la responsabilidad de hablar con la verdad, de manera bíblica y con humildad. Lamentamos el inmenso sufrimiento que continúa en la Tierra Santa", señaló King.
"Creemos que los cristianos deben rechazar todas las narrativas que socaven la legitimidad de Israel y la existencia del mismo, la cual ha sido ordenada por Dios y orquestada soberanamente.
"En un momento de creciente y desenfrenado antisemitismo, es asombroso que el Sínodo General de la Iglesia de Inglaterra haya acordado otorgar cualquier tipo de audiencia a un documento totalmente deshonesto y mordaz, un documento que socava los derechos del pueblo judío y demoniza a Israel, buscando incluso racionalizar la horrenda atrocidad del 7 de octubre de 2023".
Antes de la votación, el rabino jefe Sir Ephraim Mirvis había instado a los miembros del Sínodo a rechazar el compromiso con Kairos II, calificando el documento como "poco más que activismo político disfrazado de teología" y advirtiendo que un respaldo dañaría las relaciones entre cristianos y judíos.
Dijo que era "vergonzoso" que el Sínodo General hubiera recomendado comprometerse a evaluar a Kairos II.
"Este es un documento lleno de falsedades, que rechaza abiertamente el diálogo, utiliza una retórica extrema para desafiar la existencia misma de Israel y se opone a los acuerdos de paz existentes en la región", expresó.
"Aunque se presenta como una vía hacia el entendimiento, Kairos II funciona en realidad como una barrera atroz para el mismo, reduciendo uno de los conflictos más complejos del mundo a una narrativa única y distorsionada, que solo puede dañar la causa de la paz".
Entre los firmantes de la Declaración contra Kairos II se encuentra el teólogo anglicano Ian Paul, quien se pronunció en contra del documento durante el debate del Sínodo.
"Esta moción nos plantea algunas preguntas incómodas y desafiantes", manifestó.
"¿Cómo podemos afirmar que hablamos en nombre de ‘una paz justa y duradera’, cuando estamos escuchando el dolor de una sola de las partes en este conflicto complejo y disputado, mientras que debemos —pero nos negamos a— escuchar a la otra parte: los afligidos y los mutilados del 7 de octubre y de la segunda intifada? ¿Por qué no se invitó a la otra voz? Si es lo suficientemente bueno para nuestro arzobispo, ¿por qué no para nosotros?
"¿Cómo evitamos la acusación de hipocresía, cuando nos reunimos con líderes cristianos palestinos como nuestros hermanos y hermanas en Cristo, como corresponde, pero guardamos silencio mientras algunas de esas mismas comunidades celebran la violencia terrorista y sus hijos publican esa celebración en internet?"
Otros firmantes incluyen a la reverenda Hayley Ace, portavoz de Christian Action Against Antisemitism (Acción Cristiana Contra el Antisemitismo), y a Juergen Buehler, presidente de la International Christian Embassy Jerusalem (Embajada Cristiana Internacional en Jerusalén).
Este artículo fue publicado originalmente en Christian Today.